“PALOMA CRUEL”

Asoman la duda y la inquietud tras los ojos de la paloma.

La blanca de pico rojo como labios carmesí,

se posa junto a la ventana, la picotea avisándome algo como en clave morse…

 

Abro la ventana, hace frío. Miro el reloj, son las 4:15 am.,

se alcanza a escuchar un gallo cantando a la distancia,

me pregunto si es tarde o es temprano…

 

Me concentro en la paloma. No la miro fijamente a los ojos,

porque la mirada de todas sus congéneres siempre me ha resultado intimidante.  

No le entiendo mucho, no se el idioma de las palomas!,

su gorgojeo simula una dislexia severa para mis oídos. 

 

Qué impotencia!, algo me quiere decir con afán!, su aleteo lo corrobora.

Le hablo, le digo que mejor lo escriba, le paso un lápiz y papel.

Pero a ella no le hace gracia, se enfada y quiebra el lápiz,

le pido que se tranquilice, pero no me escucha. 

 

Entonces notoriamente impaciente continúa con su gorgojeo.

Me esfuerzo, pero sigo sin entender; sin embargo a pesar de la escasa luz,

alcanzo a divisar un pequeño rollo amarrado en una de sus patas.

 

Claudica mi curiosidad. Desato el rollo y la impaciente paloma

se marcha en un vuelo agitado que quiebra el silencio de la madrugada.

 Desenrollo el mensaje y puedo leer una frase:

“Tu madre ha muerto, cómo esperaste hasta esto?”.

Entonces despierto estrepitosamente y sentándome en la cama,

escucho una voz suave que me dice: “respira, es solo una pesadilla”. 

 

25.09.16 11:38 pm.

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